“— ¿Creíste que lo vuestro sería eterno?
— No, a estas alturas de la vida ya no creo en eternidades, sólo que cuando me llevó a la cúspide, llegamos volando, llegamos unidos y de pronto me dejó sola. La bajada, peldaño por peldaño y en esta soledad es lo que se me dificulta, es lo que me asusta, es lo que duele.”